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El muérdago vence al cáncer

Informe

El renacimiento del muérdago en el Siglo XX.

Desde tiempos inmemoriales el muérdago se encuentra entre las plantas más misteriosas que se conocen. Siempre se supo que tenía poderes especiales, sobre todo curativos. Ya en el siglo IV a.C. el naturalista griego Teofrasto se refería detalladamente a éste en su extensa descripción de las plantas conocidas en su época.
En el siglo I a.C. el poeta romano Virgilio crea la epopeya La Eneida, donde el muérdago desempeña un papel de importancia. Por el sacrificio de la rama dorada, no sólo se concede al héroe Eneas que descienda al averno, sino que halle el camino de salida sin sufrir daño
alguno y enriquecido con profundos conocimientos.

El muérdago gozó de especial estima entre los pueblos celtas, que a comienzos de la Era Cristiana ocupaban extensos territorios en Europa y lo veneraban como panacea para todos los males. Cuando los romanos desplazaron a los celtas la planta perdió su significado. Si bien es cierto que en la Edad Media aún se la conoce como una planta de propiedades curativas –no hay herbario que no se refiera a ella en detalle– el conocimiento de su misterio y sus poderes se va desvaneciendo paulatinamente y terminará siendo una más entre las múltiples plantas terapéuticas con aplicaciones más bien generales. Tan sólo en el siglo XX experimenta una suerte de renacimiento. Podríamos decir que es en este siglo que surge plenamente.

• Breve reseña histórica sobre la investigación del Viscum album (muérdago).

Rudolf Steiner es el primero en recomendar la aplicación del Viscum album al tratamiento de las carcinomatosis. En 1904 lo cita por primera vez y en 1907 describe en forma más detallada sus propiedades como planta venenosa y a la vez medicinal. En 1916 llama la atención sobre la relación entre esta planta y el cáncer. Un año después, la médica Wegman hace suya la sugerencia y con ayuda de su farmacéutico, elabora en Zurich (Suiza) el primer preparado de Viscum album, que bautiza Iscar (Ixos=liga). En su primer curso para médicos que dicta en 1920, Steiner describe los fundamentos de la relación entre el muérdago y el cáncer. En 1926 el preparado a base de Viscum album desarrollado por él y Wegman recibe el nombre definitivo de Iscador.

En aquel entonces, no se sabía cuál de los componentes del extracto de Viscum album era el causante de la inhibición del desarrollo tumoral. El hito siguiente fue, por lo tanto, el descubrimiento de la viscotoxina, realizado por Winterfeld en 1949. Vester (1968-1977) logra el aislamiento y una descripción exhaustiva de un complejo formado por diferentes proteínas del muérdago. Estas actuaban como citostáticos, o sea que impedían la división de las células cancerosas y eran, además, estimulantes del sistema inmunológico. Esas
sustancias mencionadas del Viscum album y sus propiedades químicas fueron descriptas por Hartmut Franz (Berlín Oriental, Alem) entre 1976 y 1992.

Por último, el Instituto Carus en Oeschelbronn (Alemania) adquirió fama por sus trabajos de investigación sobre el Viscum album por sus propiedades inhibidoras de tumores(contribución de Armin Scheffler).

• Forma de aplicación.
Los medicamentos provenientes de Viscum album que tendrán aplicación en la terapia del cáncer deben prepararse como soluciones inyectables. Se pretende lograr que el ser humano intermedio restituya el equilibrio entre las potencias formativas del ser humano superior y los procesos de configuración del ser humano inferir. Este criterio, basado en el estudio general de la persona, se ve avalado por la experiencia de que los tóxicos del muérdago desarrollan su máxima eficiencia si son inyectados. Por ser proteínas, estos pierden efectividad en el ámbito del estómago e intestino a causa de los procesos digestivos. Aplicarlas externamente, no serían reabsorbidas.

Bibliografía: “El cáncer y su tratamiento con la Medicina Antroposófica”
Dra. Michaela von Kilgelgen de Glöckler y Dr. Jürgen Schülhoz
Editorial Antroposófica Argentina 2000 – Te. Fax. 011-4766-1817
El Indio Nº 1837 – Villa Adelina (1607) – Buenos Aires – Argentina
Pje. Santa Cruz Nº 355 – Rosario (2000) – Te. 0341-4512544 – Argentina

• Para mayor información
En las terapias para el cáncer y SIDA hay dos modelos conceptuales de tratamiento: 
1) Estrategia convencional. Para el tratamiento aplicando el concepto de que primariamente el Cáncer es un problema localizado en un lugar del cuerpo humano y la terapia busca remover el tumor de manera local.
2) Desde el ángulo de la medicina biológica, el carcinoma es el producto del desorden que afecta por entero al individuo.

En el primero caso la terapia incluye cirugía, radiación, y agentes citostáticos y quimioterápicos. En el segundo caso se trata de activar en el cuerpo humano, específicamente el sistema de defensa (inmunidad) para acabar con las células malformadas.

La teoría biológica médica asume que el sistema inmunológico del cuerpo reconoce y remueve las células cancerosas. En la base de esta teoría podemos entender lo importante que es cuando se deprime el sistema inmunológico.

Fuente: http://www.pabluster.com.ar/default.shtml

Dr. Carlos R. Schliemann – Doctor en Medicina Molecular